La autora reflexiona sobre la actitud de los mexicanos y mexicanas: críticas y quejas, pero poco hacemos por los desprotegidos: huérfanos, viejos, marginados, animales de compañía. Analiza el devenir de la historia y se cuestiona cómo, habiendo poseído las naciones prehispánicas tal riqueza, conocimiento y filosofía, perdimos todo al conformar una nuevo país; y conmina a empezar a hacer, en lugar de quejarnos.