Es una paradoja de nuestros tiempos que vivamos en la sociedad de la información, pero no entendamos cómo funciona. ¿Qué pasaría si supiésemos más? En
Fancy Bear se va de phishing,
Scott J. Shapiro recurre a su popular clase en la universidad de Yale sobre hackeo para mostrar que el cibercrimen tiene menos que ver con la programación defectuosa que con el cableado imperfecto de nuestra psique y nuestra cultura. Cuenta la historia de perpetradores ilustres, como Robert Morris Jr., el estudiante de postgrado que se cargó Internet de forma accidental en los ochenta, y el búlgaro «Dark Avenger», quien inventó el primer motor de virus informáticos mutantes. También conocemos al adolescente de dieciséis años del sur de Boston que se hizo con el control del móvil de Paris Hilton, los agentes de inteligencia rusos que trataron de controlar unas elecciones en EE. UU., y otros.
Al relatar sus historias, Shapiro expone los kits de herramientas para hackers y revela que los cibercriminales no solo hacen un mal uso del código informático, sino que también explotan los principios filosóficos de la informática: las mismas características que hacen posibles los ordenadores también hacen posible el hackeo.
Explica cómo funciona en realidad nuestra sociedad de la información, la manera en que nuestros datos se almacenan y se manipulan y por qué son tan vulnerables a la explotación. Mezcla de jugueteo intelectual y narrativa dramática de crímenes reales,
Fancy Bear se va de phishing expone los secretos de la era digital. Aquí hay hackeo, espionaje, guerra y cibercrimen como nunca habías leído antes.