"Juana de Arco: La Doncella de Orleans" de María del Pilar Sinués es una novela biográfica que recrea con intensidad poética la vida de la heroína francesa desde su infancia en el pueblo de Domremy hasta su martirio en la hoguera de Rouen. La obra se inicia en la corte decadente de Carlos VI, el rey loco cuya debilidad permitió que Inglaterra avanzara sobre el territorio francés hasta sitiar Orleans, última gran ciudad que resistía al invasor.
En este contexto desesperado, Juana -una pastorcilla de dieciocho años- recibe visiones que le ordenan salvar a Francia. Tras convencer al escéptico gobernador de Vaucouleurs, emprende un peligroso viaje para encontrarse con el delfín Carlos, a quien reconoce entre la corte sin haberlo visto antes, demostrando así su "don divino". Con armadura y estandarte blanco, lidera tropas hacia Orleans, rompe el sitio enemigo y conduce al príncipe hasta Reims para su coronación como Carlos VII, cumpliendo así la profecía que la impulsó a abandonar su hogar.
Pero la gloria es efímera. Una vez coronado, el rey muestra su ingratitud: ignora a Juana mientras ella continúa combatiendo sola. Capturada por borgoñones en Compiègne y vendida a los ingleses, enfrenta un juicio manipulado dirigido por el obispo Cauchon. Encerrada en calabozos húmedos, sometida a humillaciones y acusada de herejía por sus visiones y por vestir traje masculino, mantiene hasta el final una serenidad que conmueve incluso a sus verdugos. El 30 de mayo de 1431, muere en la hoguera tras pedir un crucifijo y pronunciar el nombre de Jesús entre las llamas.
Sinués no se limita a narrar hechos históricos: penetra en la psicología de Juana, revelando su amor secreto por el delfín (simbolizado en un medallón que guarda junto a su corazón), su dolor al descubrir la mediocridad del hombre que coronó, y su aceptación trascendente del martirio. La novela alterna entre escenas de batalla épicas y momentos íntimos conmovedores: el último abrazo con sus padres y hermanos ante la hoguera, el perro Ralf que la acompaña fielmente hasta Rouen, el collar de un caballero inglés convertido en cruz improvisada.
Más que una biografía, es una reflexión sobre el poder de la fe frente al cinismo político, sobre la ingratitud de los poderosos hacia quienes los elevan, y sobre cómo una voz solitaria puede cambiar el destino de naciones. La obra concluye con la rehabilitación póstuma de Juana veinticinco años después y el triste destino de su familia -su madre muerta de pena, su padre enloquecido-, subrayando que mientras la historia glorifica a los héroes, rara vez cuida de quienes los amaron.