Este libro esboza un cambio transformador en la ciencia de la seguridad alimentaria, que ha pasado de ser una disciplina reactiva y empírica a un campo predictivo y basado en datos. Destaca la integración de las tecnologías ómicas (genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica), la biología de sistemas y la inteligencia de riesgos para comprender mejor los patógenos, los sistemas alimentarios y los resultados para la salud humana. Al aprovechar los datos de alto rendimiento y la modelización computacional, los enfoques modernos de seguridad alimentaria pueden predecir el comportamiento de los patógenos, evaluar los riesgos con mayor precisión y permitir una detección más temprana de los peligros. El marco hace hincapié en la integración interdisciplinar, combinando la biología molecular, la ciencia de los datos y la salud pública para mejorar la vigilancia, la investigación de brotes y la toma de decisiones reguladoras. En última instancia, este nuevo paradigma favorece una gestión más proactiva, precisa y eficiente de la seguridad alimentaria en un sistema alimentario mundial cada vez más complejo.