En los últimos años, el diaconado permanente ha experimentado un notable crecimiento en diversas diócesis, despertando expectativas alentadoras y generando frutos prometedores que contribuyen de manera significativa a la urgente labor misionera y evangelizadora de la Iglesia.
Este libro está dirigido a todos aquellos que desean comprender mejor la figura del diaconado permanente, conocer la fecunda singularidad de este ministerio y ofrecer un alegato a favor de su plena restauración. Busca aportar razones de esperanza a quienes todavía conservan temores o reservas, y que, por ello, terminan menoscabando un capital de gracia y servicio capaz de enriquecer la vida y el apostolado de la Iglesia. Y, también, nos invita a descubrir el tesoro que el Espíritu Santo nos ha regalado mediante esta inspirada intuición de los Padres conciliares.