Tras más de quince años de
noches interminables que la llevaron a perderse en su propia
adicción,
Celia Casterá descubre que ha estado viviendo a través de un
personaje: Marisol. Pero cuando la situación se vuelve
insostenible, decide ingresar en un centro que la obliga a
mirarse sin disfraces y a
responsabilizarse, por primera vez, de sus
decisiones.
Entre
terapias,
rutinas férreas y
golpes de realidad, la
protagonista de este relato
reconstruye con ironía y una transparencia poco habitual el proceso de
empezar a rescatar a esa persona que había quedado
sepultada bajo
años de consumo y autoengaño. Una mujer que era ella, pero que andaba
completamente perdida.
Con una
escritura clara y sin dramatismo,
Enterrar a Marisol ofrece un
testimonio fiel sobre el
proceso de recuperación. Un libro sobre lo difícil que resulta
cambiar una vida entera y por qué, pese a todo, merece la pena intentarlo.
«La vida es una tómbola. Y digo tómbola porque probar, lo probamos todos. Pero ¿quién se lleva la papeleta ganadora?».